El siglo XXI nos ha traído muchas cosas nuevas. Es normal, si presumimos de ser la generación del progreso, el avance o la tecnología. Pero, con frecuencia, se nos queda atrás lo de vanagloriarse de la tontería. Porque en esto también somos bastante vanguardistas. Y dentro de este movimiento que cuenta cada vez con más adeptos, el fenómeno spoiler merece un espacio aparte. Spoiler, porque nos mola mucho ser cool en detrimento de guay, significa "destripe" (del verbo destripar, no te pongas a buscarle una pronunciación anglosajona como distraip o alguna otra tontería supina). Y solemos aplicarlo a aquellas situaciones donde alguien nos fastidia partes importantes de películas, series, libros o incluso de la vida misma. Por ejemplo, cuando Rajoy anuncia que subirá los impuestos, nos está haciendo un spoiler de lo jodida que puede ser la vida a quienes todavía no hemos vivido lo suficiente como para que los latigazos en la espalda hayan hecho cicatriz. El caso es que el spoiler, o el destripe, se ha puesto más de moda que nunca. Y ha llegado el momento de combatirlo sin piedad.
A estas alturas, quienes se jacten de cinéfilos, seriéfilos o bibliófilos habrán descubierto entre sus amistades o entre sus conocidos a alguien versado en el arte del spoiler. Por si no hemos abusado lo suficiente del sufijo -filo, refirámonos a estos individuos como pán-filos. Pues bien, estos seres se han reproducido sobre todo con el auge de las series de calidad (o de las series a secas; igual el problema estaba en que antes no se veían las que había), trasladándose a otros terrenos como el del cine y la literatura. Para quienes piensan que lo importante es disfrutar de una historia, los pán-filos acudirán raudos a desmontar tal creencia. No importa leer una novela o ver una serie, importa ser el primero en hacerlo. Pero no por el hecho de apurar el goce o la satisfacción que el contenido puede provocar. No. Porque el goce y la satisfacción vendrán acompañados de algo distinto: del hecho de desvelar la trama o los hechos más significativos de la misma a aquellas personas que no hayan tenido oportunidad todavía de disfrutarla.

