Me hubiese parecido más original este título, y este post, si un desgraciado amigo no se me hubiese adelantado por la derecha (o por el centro, o por la izquierda) y lo hubiese tuiteado antes de que yo hiciese públicas estas líneas. Pero, al mismo tiempo, esa conexión mental me ha hecho pensar que, lo que vaya escribiendo ahora mismo, pueda tener más razón de ser de la que imaginaba. Porque sí, la política es el nuevo fútbol. Aunque lo lleve siendo desde hace ya un tiempo.

